Damas.
Caballeros.
Tal día como hoy, hace cinco años, se abrieron las puertas de un blog con una premisa muy sencilla: un juego de detectives a la antigua usanza. Lo abrí como experimento, porque siempre había querido jugar con la intriga y darle al público un misterio que resolver. Así nació la Sociedad del Misterio.
Hace un par de años, sin embargo, empezaron a surgir algunos problemas. El ritmo de casos empezó a bajar. Se nos quedó una Maratón del Misterio a medias. Y sin declararse un cierre oficial, las oficinas de la Sociedad del Misterio quedaron desiertas. Hubo un par de intentos de reactivación, pero no llegaron más lejos. Durante demasiado tiempo, todos (yo incluido) nos preguntábamos si algún día volveríamos al trabajo. Si la Sociedad del Misterio estaba muerta o si aún nos quedaba la fuerza suficiente para renacer.
Entonces, cuando ya parecía que por fin teníamos todas las piezas en la misma caja, cuando finalmente estábamos a punto de volver, empezaron los problemas técnicos. Ahora no podían verse más que cien comentarios por entrada. Para la mayoría de los blogs, esto no habría supuesto un problema demasiado grave y probablemente tardarían siglos en descubrir que ahí había un fallo; pero en la Sociedad del Misterio, cuando un caso os resulta interesante, os volcáis hasta el punto en que cien comentarios nos saben a poco. Como podréis comprender, no podía dar a un público tan destacado un blog en el que sus comentarios no se pudiesen leer.
Cinco años, y nos hemos pasado dos enfrentándonos a un problema detrás de otro.
Pero hace cinco años, me levanté de la cama a las tres menos cinco de la mañana porque no conseguía sacarme de la cabeza una idea. La idea de un juego de detectives. La idea de una comunidad dedicada a jugar con nuestros cerebros. La idea de un lugar en Internet donde pudieran darse cita un grupo de desconocidos con una afición común y convertirse en amigos.
Mi idea siempre fue que el juego siguiera adelante si yo no estaba. No al revés.
Así que hoy, diecisiete de Septiembre de 2012, cierro con llave y candado las puertas de estas oficinas desde las que tantos casos hemos resuelto. Las cierro dispuesto a no mirar atrás. Porque estas oficinas se nos han quedado pequeñas. Las cierro, después de dejar en la puerta un cartel con nuestra nueva dirección, y salgo a la calle, sombrero fedora y gabardina por armadura, con rumbo hacia nuestra nueva sede.
Las nuevas oficinas aún no están amuebladas del todo, y una manita de pintura no les vendría mal. No puedo garantizaros que vayan a ser las definitivas, después de los problemas que hemos tenido aquí ya no doy nada por sentado. Pero sí que puedo prometeros una cosa: estemos donde estemos, y mientras haya un solo investigador dispuesto a seguir con el juego, La Sociedad del Misterio seguirá existiendo. Y mientras la realidad no me lo impida, seguiréis teniendo en mí a vuestro Investigador Jefe, amigo y guía en el apasionante mundo de la investigación criminal amateur.
Considerad esto mi regalo de aniversario. La Sociedad del Misterio sigue viva, porque vosotros seguís estando ahí.
Y ahora, sed tan amables de pasar a las nuevas oficinas de la Sociedad del Misterio. Poneos cómodos e id eligiendo mesa, porque en cuanto Arjona termine con el papeleo, EL JUEGO VUELVE A EMPEZAR.
lunes, 17 de septiembre de 2012
Quinto Aniversario... y resolución
Un misterio de
Jack Ryder
publicado a las
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conjeturas
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